Una buena oportunidad para visitar Ayacucho es durante la Semana Santa, la más emotiva y espectacular del país. Tierra de grandes artesanos, Ayacucho ofrece también a sus visitantes impresionantes piezas como los retablos, pequeños altares portátiles en los que se representan escenas de los Andes, las tablas de Sarhua, en las que se plasma el árbol genealógico de una familia, y las tallas en alabastro, material también conocido en la zona como “piedra de Huamanga”. |